julio 30, 2009

Nooombre!!

Estaba recientemente leyendo las notas de periódicos, siguiendo un link enviado por la Gallinita, el cual me llevaba a una nota relacionada con los nombres imperdonables que algunos padres faltos de consideración y no se si se exceden en imaginación o de plano les falta completamente (o ambos, según aplique). Es un artículo bastante entretenido pues te das cuenta que, o bien, tu nombre no es de lo peor en éste mundo o encuentras un alivio sabiendo que hay peores. Aquí citaré dos diferentes entradas, una de un periódico mexicano y la otra desde Ecuador:

Saltillo, Coahuila Miércoles 29 de julio de 2009
Su nombre es casi impronunciable, pero es singular porque tiene 41 caracteres y es el más largo registrado en Coahuila; incluso podría competir para figurar en el Libro de Récord Guinness pues se llama; Brhadaranyakopanishadvivekachudamani Erreh, inspirado en un libro de poemas hindú.

Sin embargo, es coahuilense y se apellida Muñoz Castillo y parte de su nombre significa "hombre puro". Este hecho insólito se conoció al iniciar los festejos del 150 aniversario de la promulgación de la Ley del Registro Civil en México, como parte de las Leyes de Reforma.

Ahora la siguiente nota encontrada en El Mundo, el artículo titulado Chone, el pueblo de los nombres raros:


Chone es un pueblo de 20.000 habitantes en el interior de Ecuador donde sus habitantes tienen los nombres más increíbles del planeta.

El juez Adolfo Hitler Flores de Valgas nació en Chone el 12 de julio de 1941, en plena Segunda Guerra Mundial. El padre del juez Adolfo Hitler Flores no hacía más que escuchar en aquellas viejas radios de onda media que un tal Hitler estaba haciéndose con toda Europa. Y no se le ocurrió otra cosa que honrar sus hazañas llamando así al quinto de sus 17 hijos.

Los habitantes de Chone y la provincia de Manabí, lucen en sus carnés de identidad nombres como Unidad Nacional Centeno, Burger King Herrera, Alí Babá Cárdenas, Vick Vaporup Gíler, Conflicto Internacional Loor, Cien Pies Pinares, Puro Aguardiente Zambrano

Los habitantes de Chone propenden también al uso abusivo de diminutivos (Giocondita o Simoncito), apelativos tergiversados (Yoni en vez de Johnny, Guasintong en lugar de Washington o Zoraya con z); no falta el recurso a los clásicos (Pericles, Homero, Platón, Trajano…) y algunos, incluso, buscan el nombre de sus hijos al otro lado del Telón de acero (Stalin, Lenin…). Simón Bolívar, Napoleón o Cristóbal Colón Jaramillo campan por las calles del pueblo. Y encantados… Y en la guía también figuran Frank Sinatra o John Kennedy Suárez, este último dueño de una ferretería que nació el día del magnicidio en Dallas.

«A campeonatos de nombres raros no nos gana nadie», se carcajea Wilson Waner Flores de Valgas, sobrino de Hitler. «Conocí a una tal Alka Seltzer. Le pusieron así porque esas pastillas fueron las únicas que aliviaron los dolores de su madre en el parto». Después, recita de carrerilla los nombres de los más egregios vecinos de Chone: Arcángel Gabriel Salvador, Blanca Nieves Vera, Land Rover García… O Tranquilino Loor.

Uno de los hermanos de Hitler se llama Querido Ecuador. A su pequeña le puso Venus Lollobrigida. Dice que nunca tuvo problemas en la escuela. Cómo iba a tenerlos si uno de sus compañeros se llamaba Angel Gaduol Compuesto.

En el registro de Portoviejo (la capital de la región) reposan las actas de Luz Divina, Ford Chevrolet, Selva Alegre, Oferta Bienleída, Sostenes, Semiencanto, Perfecta Heroína, Everguito Coito, Dumas, Sony, Poderoso Melchor o Juan Ob. (por obispo, porque así apocopaba la grafía el santoral que inspiró a sus padres). Entre las últimas inscripciones figuran las de una niña a la que pusieron Sunami sin t (nacida poco después del huracán que arrasó Indonesia en diciembre de 2003) o Roberto.-. Sí, punto y raya; Darling Chunga (es un hombre), cuya madre vio un darling en el diario de ese día; Dos a Uno Angulo, que nació el domingo en el que el equipo de su padre triunfó sobre el San Lorenzo; Mary Nissan (como el coche).

Después de leer esto, doy gracias al ser divino (al que sea más de su agrado) que mis padres tuvieron un poco de cordura y sentido común al elegir mis dos nombres, serán extremadamente comunes pero al menos no me llamo Usnavi (US Navy - Naval de los Estados Unidos) o Clark Kent. Y pido por todos esos niños que tuvieron la desgracia de nacer de padres pochos y ahora andan corriendo con un nombre como Brayan (Brian), Yoni (Johnny), Kimberly, Amber, Maicol (Michael) y así podría continúar con una lista interminable de niños con esos nombres "anglosajones" y apellidos más hispanos que las gorditas, chimichangas, tacos y frijoles, todos juntos.

Y esa es la nota del día, salud!

julio 27, 2009

Historias de Bar III

Llegó la hora de esa sección que involucra alguna loca salida a uno de tantos bares en la ciudad, amigos inseparables compañeros de botella y estados etílicos y una historia que sobresalió de la vida cotidiana.

Fue un Sábado por la noche cuando sin tener mucho que hacer, los protagonistas: Boru, Sigi y un servidor de nadie. Todo empezaba en casa de mi amigo, después de haber comprado la presentación de seis latas de la cerveza conocida como "carta con ausencia de color"; esperábamos la llegada de otros compañeros de batallas etílicas, cosa que nunca sucedió y fue en filo de las 10 de la noche que decidimos no esperar más. Estuvimos bien hasta ese momento con historias de conejos llamados "copito" y con la clásica carrilla que sólo se puede dar en momentos de ocio.

Emprendimos el viaje hacía nuestro lugar favorito en la tierra, la zona Centro. Llegamos al estacionamiento feliz de 50 pesos las noche, nos dirigimos a uno de los cajeros inservibles de banco mexicano y después de fracasar en la obtención de fondos monetarios emprendimos el viaje por la Av. Revolución (lugar que, de un tiempo atrás se ha convertido en un desierto lleno de vendedores y gente gritando para que entres a ver a señoras encueradas) y después de varios pasos presenciamos una batalla campal entre un grupo de aproximadamente 7 cholos y un ciudadano empedernido, lo más probable es que el tipo insultó o agredió de cualquier otra manera a alguno de ellos, pues la tremenda golpiza que le propinaron fue digna de una pelea de la UFC (peleas vale madre... bueno pues vale todo) ya que éste terminó embarrado en uno de los botes de basura de alguna tienda que estaba a su paso y tras un par de patadas directamente en la cara, los señores cholos decidieron dejarlo. Mientras los encargados de tiendas y demás transeúntes les gritaban que lo dejaran.

En fin, continuamos con nuestro recorrido hacia la calle sexta, haciendo una breve escala en otro cajero ,el cual, esta vez si funcionó y por último arribamos a ese lugar tan soñado, ese lugar mítico donde las medias están a 10 pesos y las caguamas regulares a 20. Entramos y nos tocó estar frente al escenario, donde tocaba una banda de covers con un repertorio bastante extenso y que iba desde algo como Nirvana hasta los clásicos como Sabath o Zeppelin.

Pasaron un par de horas y con ellas las cervezas y con cada sorbo que se daba, la música se iba haciendo más lenta y el ambiente más intenso y en cámara lenta. Entonces llegaron al lugar un grupo de personas que conociera por medio de una pagina de hospedaje y amistades de larga distancia con gente que disfruta de los viajes y que en este caso haré mención rápidamente como Couch Surfing (www.couchsurfing.org); se unieron al festejo y entre cervezas y platica me presentaron con un neo zelandes, que llamaremos "zeland dude" y a una francesa, que llamaremos "amelie" (dado que el nivel de alcohol era considerable y el volumen de la musica no me permitieron retener sus nombres) continuamos platicaando y reíamos por cualquier razón, como acostumbramos hacerlo en cualquier situación similar.

Después de esa noche, la cual está llena de lagunas mentales, salí del aquel lugar con nuevos amigos, nuevas historias individuales y nuevos apodos para ciertas personas como "Copito" (jajajajaja). Una excelente noche de excesos, risas y uno que otro accidente antes de llegar a casa. Y éste es un fin de semana más el cual agregar a la memoria de historias de bar.

Salud!