julio 27, 2009

Historias de Bar III

Llegó la hora de esa sección que involucra alguna loca salida a uno de tantos bares en la ciudad, amigos inseparables compañeros de botella y estados etílicos y una historia que sobresalió de la vida cotidiana.

Fue un Sábado por la noche cuando sin tener mucho que hacer, los protagonistas: Boru, Sigi y un servidor de nadie. Todo empezaba en casa de mi amigo, después de haber comprado la presentación de seis latas de la cerveza conocida como "carta con ausencia de color"; esperábamos la llegada de otros compañeros de batallas etílicas, cosa que nunca sucedió y fue en filo de las 10 de la noche que decidimos no esperar más. Estuvimos bien hasta ese momento con historias de conejos llamados "copito" y con la clásica carrilla que sólo se puede dar en momentos de ocio.

Emprendimos el viaje hacía nuestro lugar favorito en la tierra, la zona Centro. Llegamos al estacionamiento feliz de 50 pesos las noche, nos dirigimos a uno de los cajeros inservibles de banco mexicano y después de fracasar en la obtención de fondos monetarios emprendimos el viaje por la Av. Revolución (lugar que, de un tiempo atrás se ha convertido en un desierto lleno de vendedores y gente gritando para que entres a ver a señoras encueradas) y después de varios pasos presenciamos una batalla campal entre un grupo de aproximadamente 7 cholos y un ciudadano empedernido, lo más probable es que el tipo insultó o agredió de cualquier otra manera a alguno de ellos, pues la tremenda golpiza que le propinaron fue digna de una pelea de la UFC (peleas vale madre... bueno pues vale todo) ya que éste terminó embarrado en uno de los botes de basura de alguna tienda que estaba a su paso y tras un par de patadas directamente en la cara, los señores cholos decidieron dejarlo. Mientras los encargados de tiendas y demás transeúntes les gritaban que lo dejaran.

En fin, continuamos con nuestro recorrido hacia la calle sexta, haciendo una breve escala en otro cajero ,el cual, esta vez si funcionó y por último arribamos a ese lugar tan soñado, ese lugar mítico donde las medias están a 10 pesos y las caguamas regulares a 20. Entramos y nos tocó estar frente al escenario, donde tocaba una banda de covers con un repertorio bastante extenso y que iba desde algo como Nirvana hasta los clásicos como Sabath o Zeppelin.

Pasaron un par de horas y con ellas las cervezas y con cada sorbo que se daba, la música se iba haciendo más lenta y el ambiente más intenso y en cámara lenta. Entonces llegaron al lugar un grupo de personas que conociera por medio de una pagina de hospedaje y amistades de larga distancia con gente que disfruta de los viajes y que en este caso haré mención rápidamente como Couch Surfing (www.couchsurfing.org); se unieron al festejo y entre cervezas y platica me presentaron con un neo zelandes, que llamaremos "zeland dude" y a una francesa, que llamaremos "amelie" (dado que el nivel de alcohol era considerable y el volumen de la musica no me permitieron retener sus nombres) continuamos platicaando y reíamos por cualquier razón, como acostumbramos hacerlo en cualquier situación similar.

Después de esa noche, la cual está llena de lagunas mentales, salí del aquel lugar con nuevos amigos, nuevas historias individuales y nuevos apodos para ciertas personas como "Copito" (jajajajaja). Una excelente noche de excesos, risas y uno que otro accidente antes de llegar a casa. Y éste es un fin de semana más el cual agregar a la memoria de historias de bar.

Salud!

1 comentario:

  1. Ou Man!!! Y me lo perdí. Esta semana me pusieron falta en el centro. SUCKS!!!! En Fin, siempre habrá otro fin de semana, y el próximo es de catorcena HELL YEAH!!!

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