Ésta es una nueva sección que estaré publicando, espero, con mucha frecuencia pues se trata de historias que causan impacto a la hora de estar sentado, conviviendo, brindando en un bar. Son todos aquellos relatos que se han escuchado en esas noches de fiesta, con la botella de lo que sea frente a ti, con la música ya sea de la rocola, banda o mariachi retumbando el lugar. Son historias que, de cierta manera, me han enseñado o han dejado un poco de sabiduría y digo un poco, pues como ya todos sabemos, el alcohol mata neuronas y borra los detalles.
Historia I
Mientras me encontraba en un modesto bar de la ciudad de Guanajuato, con sus paredes cubiertas de papeles con mensajes escritos por la gente que asistió anteriormente al bar, podíamos leer desde una nota triste, hasta una nota altamente ofensiva, en idiomas diferentes desde un arabesco hasta el confuso alemán. Y la música me recordaba a las épocas de la preparatoria, pasábamos por Pericos, Chau, Calamaro y muchos mas interpretes en español y nos dirigíamos en sentido de Sublime, Marley y así podría mencionar la gran variedad de melodías que a mis oídos llegaban.
Sentado junto a mi se encontraba un tipo, ligeramente mas grande que yo, en un obvio estado de ebriedad y que, al igual que otros individuos y yo, continuaba levantando la mano para intercambiar su embace vacío por uno completamente lleno de aquel delicioso liquido que llamamos cerveza. Ya despues de un par de botellas mas me informó como es que le podía llamar, "el Cosas", estudiante de la ingenieria en metalurgia de la facultad de minas, ¿Bastante interesante no?
Me comentó que el era el primero de su familia en llegar a la universidad y, siendo este estado conocido por su mineria y minas que le rodean siguió los pasos de esa carrera. El primero de cuatro hermanos en una familia de seis en alcanzar la maxima casa de estudios del estado y ¿Que lo impulso a llegar hasta ahi? La memoria de su hermano mayor. Había este cruzado, como muchos más guanajuatenses, hacia los Estados Unidos en busca del sueño americano, en busca de la mejor vida que el estado no les podría ofrecer, no ahorita, no nunca; la vida les dio la oportunidad de estar ganando "verdes", todo era bueno y no faltaba nada. Una noche "el cosas" recibió la noticia, su hermano había muerto, había caído victima de algún tipo de ataque racista en la ciudad de Houston, Texas y dejaba en este mundo una esposa y un hijo. La vida que hasta la fecha conocían se vino abajo, se vieron obligados a trabajar de lo que fuera posible; "el cosas" por 1 año tuvo que dedicarse al trabajo pesado, el acarreo de costales con escombro de punto a punto. Fue en ese entonces que decidió que ya no más, que el no quería terminar en un hoyo en la tierra, que él sería quien llegaría a ser un buen ingeniero, continuaría hasta terminar su carrera y no caería victima a la tentación del dinero "facil" de los Estados Unidos; al comentarle su idea a su padre, éste no lo tomó tan bien como se esperaba, la idea era continuar recibiendo billetes gringos, pero esa no era su idea.
Hasta la fecha el sigue en la facultad de minas y continúa con la promesa de que terminará y así, sin cruzar a otro país, sin depender de otras personas, con su propio esfuerzo y conocimiento, alcanzando de esta manera su propio sueño, sobre salir y demostrar que, si en verdad lo quieres, lo puedes tener.
Al finalizar la noche y después de horas de expresar nuestra molestia hacia los gringos, hacia la gente que disfruta de ver hacia abajo a las personas y hacer sentir mal al mas oprimido, ayudamos a cerrar el gran "Why Not?" y cada quien partió rumbo a sus casas y yo, aun tomando fotos, llegué como pude a mi hostal a pasar lo que aun quedaba de noche.
Historia I
Mientras me encontraba en un modesto bar de la ciudad de Guanajuato, con sus paredes cubiertas de papeles con mensajes escritos por la gente que asistió anteriormente al bar, podíamos leer desde una nota triste, hasta una nota altamente ofensiva, en idiomas diferentes desde un arabesco hasta el confuso alemán. Y la música me recordaba a las épocas de la preparatoria, pasábamos por Pericos, Chau, Calamaro y muchos mas interpretes en español y nos dirigíamos en sentido de Sublime, Marley y así podría mencionar la gran variedad de melodías que a mis oídos llegaban.
Sentado junto a mi se encontraba un tipo, ligeramente mas grande que yo, en un obvio estado de ebriedad y que, al igual que otros individuos y yo, continuaba levantando la mano para intercambiar su embace vacío por uno completamente lleno de aquel delicioso liquido que llamamos cerveza. Ya despues de un par de botellas mas me informó como es que le podía llamar, "el Cosas", estudiante de la ingenieria en metalurgia de la facultad de minas, ¿Bastante interesante no?
Me comentó que el era el primero de su familia en llegar a la universidad y, siendo este estado conocido por su mineria y minas que le rodean siguió los pasos de esa carrera. El primero de cuatro hermanos en una familia de seis en alcanzar la maxima casa de estudios del estado y ¿Que lo impulso a llegar hasta ahi? La memoria de su hermano mayor. Había este cruzado, como muchos más guanajuatenses, hacia los Estados Unidos en busca del sueño americano, en busca de la mejor vida que el estado no les podría ofrecer, no ahorita, no nunca; la vida les dio la oportunidad de estar ganando "verdes", todo era bueno y no faltaba nada. Una noche "el cosas" recibió la noticia, su hermano había muerto, había caído victima de algún tipo de ataque racista en la ciudad de Houston, Texas y dejaba en este mundo una esposa y un hijo. La vida que hasta la fecha conocían se vino abajo, se vieron obligados a trabajar de lo que fuera posible; "el cosas" por 1 año tuvo que dedicarse al trabajo pesado, el acarreo de costales con escombro de punto a punto. Fue en ese entonces que decidió que ya no más, que el no quería terminar en un hoyo en la tierra, que él sería quien llegaría a ser un buen ingeniero, continuaría hasta terminar su carrera y no caería victima a la tentación del dinero "facil" de los Estados Unidos; al comentarle su idea a su padre, éste no lo tomó tan bien como se esperaba, la idea era continuar recibiendo billetes gringos, pero esa no era su idea.
Hasta la fecha el sigue en la facultad de minas y continúa con la promesa de que terminará y así, sin cruzar a otro país, sin depender de otras personas, con su propio esfuerzo y conocimiento, alcanzando de esta manera su propio sueño, sobre salir y demostrar que, si en verdad lo quieres, lo puedes tener.
Al finalizar la noche y después de horas de expresar nuestra molestia hacia los gringos, hacia la gente que disfruta de ver hacia abajo a las personas y hacer sentir mal al mas oprimido, ayudamos a cerrar el gran "Why Not?" y cada quien partió rumbo a sus casas y yo, aun tomando fotos, llegué como pude a mi hostal a pasar lo que aun quedaba de noche.
