mayo 28, 2009

Historias de Bar I

Ésta es una nueva sección que estaré publicando, espero, con mucha frecuencia pues se trata de historias que causan impacto a la hora de estar sentado, conviviendo, brindando en un bar. Son todos aquellos relatos que se han escuchado en esas noches de fiesta, con la botella de lo que sea frente a ti, con la música ya sea de la rocola, banda o mariachi retumbando el lugar. Son historias que, de cierta manera, me han enseñado o han dejado un poco de sabiduría y digo un poco, pues como ya todos sabemos, el alcohol mata neuronas y borra los detalles.

Historia I

Mientras me encontraba en un modesto bar de la ciudad de Guanajuato, con sus paredes cubiertas de papeles con mensajes escritos por la gente que asistió anteriormente al bar, podíamos leer desde una nota triste, hasta una nota altamente ofensiva, en idiomas diferentes desde un arabesco hasta el confuso alemán. Y la música me recordaba a las épocas de la preparatoria, pasábamos por Pericos, Chau, Calamaro y muchos mas interpretes en español y nos dirigíamos en sentido de Sublime, Marley y así podría mencionar la gran variedad de melodías que a mis oídos llegaban.

Sentado junto a mi se encontraba un tipo, ligeramente mas grande que yo, en un obvio estado de ebriedad y que, al igual que otros individuos y yo, continuaba levantando la mano para intercambiar su embace vacío por uno completamente lleno de aquel delicioso liquido que llamamos cerveza. Ya despues de un par de botellas mas me informó como es que le podía llamar, "el Cosas", estudiante de la ingenieria en metalurgia de la facultad de minas, ¿Bastante interesante no?

Me comentó que el era el primero de su familia en llegar a la universidad y, siendo este estado conocido por su mineria y minas que le rodean siguió los pasos de esa carrera. El primero de cuatro hermanos en una familia de seis en alcanzar la maxima casa de estudios del estado y ¿Que lo impulso a llegar hasta ahi? La memoria de su hermano mayor. Había este cruzado, como muchos más guanajuatenses, hacia los Estados Unidos en busca del sueño americano, en busca de la mejor vida que el estado no les podría ofrecer, no ahorita, no nunca; la vida les dio la oportunidad de estar ganando "verdes", todo era bueno y no faltaba nada. Una noche "el cosas" recibió la noticia, su hermano había muerto, había caído victima de algún tipo de ataque racista en la ciudad de Houston, Texas y dejaba en este mundo una esposa y un hijo. La vida que hasta la fecha conocían se vino abajo, se vieron obligados a trabajar de lo que fuera posible; "el cosas" por 1 año tuvo que dedicarse al trabajo pesado, el acarreo de costales con escombro de punto a punto. Fue en ese entonces que decidió que ya no más, que el no quería terminar en un hoyo en la tierra, que él sería quien llegaría a ser un buen ingeniero, continuaría hasta terminar su carrera y no caería victima a la tentación del dinero "facil" de los Estados Unidos; al comentarle su idea a su padre, éste no lo tomó tan bien como se esperaba, la idea era continuar recibiendo billetes gringos, pero esa no era su idea.

Hasta la fecha el sigue en la facultad de minas y continúa con la promesa de que terminará y así, sin cruzar a otro país, sin depender de otras personas, con su propio esfuerzo y conocimiento, alcanzando de esta manera su propio sueño, sobre salir y demostrar que, si en verdad lo quieres, lo puedes tener.

Al finalizar la noche y después de horas de expresar nuestra molestia hacia los gringos, hacia la gente que disfruta de ver hacia abajo a las personas y hacer sentir mal al mas oprimido, ayudamos a cerrar el gran "Why Not?" y cada quien partió rumbo a sus casas y yo, aun tomando fotos, llegué como pude a mi hostal a pasar lo que aun quedaba de noche.

mayo 25, 2009

De TOUR...

Estando en una breve, pero muy necesaria escapada hacia el centro de la república me encontré a mi mismo nuevamente; si, definitivamente estaba perdido y lo único que me podía traer de vuelta a este mundo era un viaje como aquellos que había tenido hasta la fecha.

Aquella ciudad tan llena de historia, con sus paredes de cantera y repleta de leyendas, con arquitectura sin igual y gente tan cálida y amable como solo ahí se puede encontrar. Llegué con la lluvia un 21 de Mayo, con la oscuridad de la madrugada y la calma de las horas tempranas de actividad humana, como pude me abrí camino al centro histórico, utilizando transporte publico y de bajo costo, pues el motivo de todo esto era vivir un poco como lo hacen los habitantes locales. Saliendo de los túneles, considerados una de las 13 maravillas dentro de México, y salí exactamente en el mercado, edificio con un alto nivel arquitectónico tanto que pareciera no corresponder la estructura al uso dado y emprendí mi caminata. Tomando fotografías de cuanto pudiera y extasiado como cada ocasión que piso esa ciudad. La Plaza de la Paz, la Catedral, la Universidad de Guanajuato, el Teatro Juarez y el Pipila, observando siempre desde lo alto, entre muchos otros edificios.

Considerada Patrimonio Cultural de la Humanidad, esta ciudad cautiva los ojos y gustos de cuanta gente llega de donde venga y, en mi caso, revive mi amor por la historia y cultura mexicana. Los detalles de este viaje vienen conmigo, así como las experiencias y andares que pude tener.

Después de este fascinante recorrido le llegó su turno a la ciudad de los mil palacios, la ciudad de las peceras y los taxi vochitos, del chemo, churro y garnachas, del transporte colectivo mas eficaz y económico de todo México, de esa capa gris que nos gusta llamar smog y lugar donde todo el capital mexicano es retenido para beneficio de sus ciudadanos; si señores, estoy hablando de la hermosa Ciudad de México, D.F.

Aquí no tuve muchas experiencias, ya que fue un recorrido meramente familiar y con propósitos de "cierre de ciclos", aclaraciones que se necesitaban y desahogos que, el día de hoy, me hacen sentir una persona liberada. Este viaje se caracterizó por la aparición de viejos personajes de mis leyendas urbanas y de mis sueños pasados, aparte de las compras obligadas de recuerdos y antojos personales.

En general, este viaje ha llegado en un momento perfecto, en el que se necesitaban palabras y acciones que no se habían realizado antes, un ligero tour por dos de las ciudades que me han marcado como individuo y que, estoy casi seguro continuaran en mi vida por cuanto tiempo exista. Este viaje llegó como el prólogo al resto de mi vida.