julio 21, 2009

verano Traidor

Después de haber disfrutado de días normales, donde las temperaturas eran considerables, ahora tenemos que tolerar el castigo de Tonatiuh; un capricho de la madre naturaleza que me está castigando como desde hace tiempo no lo hacía. Y no es que esté exagerando (bueno, tal vez un poco) pero el clima que se esta dando en la región es algo incomodo, algo con lo que no me gusta lidiar. Un momento puedo estar tranquilo, sentado en el autobús que me llevará a casa, al siguiente una ola de calor estremece a todos los pasajeros haciendo que, no sólo se ponen de malas si no que también despiden olores propios de cada persona.

Un viaje en camión basta para saber que, soy tan enemigo del calor como Clark Kent lo es de la Kryptonita. Con esto no estoy diciendo que pierdo mis super poderes al estar expuesto al calor pero no es un aspecto muy agradable el que doy al estar bajo su influencia.

Quiero que vuelvan esos días donde la incertidumbre de si lloverá o sólo son las nubes oscuras que vienen a opacar completamente al sol. O que me dicen de esos días que simplemente una chamarra no es suficiente para defenderse del frío.

En fin, el sólo propósito de esta publicación es dejarles saber mi completo disgusto hacía el clima que ha invadido a mi hermosa ciudad de Tijuana. Aprovecho para decirles que, ya que estas modestas temperaturas arriba de los 26 grados centigrados me verán obligado a pasar más y más tiempo en compañía de una buena cerveza helada o de plano, me veré sin más salida que comprar algún aparato para mediar el clima en casa ¿Esto no sucede en Diciembre o Enero verdad? No queda otro camino más que seguir en mi oficina, disfrutando de estar ahí; sí, sé lo que están pensando y no, no me gusta estar en ese lugar pero ahí es cuando sabes que se estás jodido. Estúpido aire condicionado (clima... jejeje) que me hace querer estar en mi trabajo.

Vaya Martes!

Podría ser un día común y corriente, podría tratarse de un Miercoles, un Viernes o inclusive Lunes; al menos los Lunes sabes que tu semana de tortura y traumas psicologicos apenas va empezando y te preparas para aguantar. Pero no, hoy es Martes, uno de los días con menos favoritismo en el mundo ¿En que baso esto que digo ahora? Sencillo, presten atención:

Martes, nombrado así simplemente por que quien inventó esa nomenclatura para la semana le faltaron opciones; algún romano frustrado por que ese día parecía interminable y decidió llamarle así por alguno de los objetos celestiales en los que los griegos creían y le llamó Marte por su dios Ares (dios de la guerra), habrá sido un día completamente rojo, lleno de calor y sin nada que hacer más que inventar días de la semana. Además ¿Que bueno jamás ha pasado en Martes? Me imagino que la "blitzkrieg" alemana empezó en un día como hoy; Napoleon Bonaparte tomó la ciudad de El Cairo; Herostato incendió el Templo de Diana (tú no gallinita) una de las siete maravillas del mundo antiguo. ¿Se necesitan más datos del por que este día es un día negro?

Bueno, en fin aquí me podría poner a buscar mas efemérides atroces pero con mi simple historia tengo suficiente para que este día no me caiga nada bien. En días como este mi vida ha encontrado momentos que definen una etapa. Ya sea el día en que quedé prensado entre dos carros y con la pierna ensangrentada, el día en que supe que acababa de reprobar un par de materias en el bachillerato o aún más reciente, el recibir las mágicas palabras "tenemos que hablar" en mi bandeja de entrada.

Total, he llegado a la conclusión de que para mi, los Martes son días en los que debería mejor no salir de casa y podría asegurar que aún así el mágico poder de los días de la semana encontrarían la forma de hacerme pasar un mal rato. Hoy por ejemplo, casi llegamos a los 30 grados centigrados, el tiempo parece que va cayendo grano por grano y el ataque de insomnio que me acoso por la noche ahorita ya se esta haciendo evidente. Que hermoso día!

Insomnio

Se me ha pedido atentamente no hablar más sobre cierto tema que, desde hace tiempo me venía cautivando. Se me ha pedido incluso que me olvide de todo lo que sucedió. Pero ¿Como dejar a un lado algo que ahora me causa insomnio? Mientras tenía dicho tema, a menos en la mente, todo era de algún color pastel. Se conciliaba el sueño en tan poco tiempo, los pensamientos aún conservaban una onza de esperanza.

Se me pidió de una manera repentina y, aún no recuerdo sí accedí o de plano terminé prometiendolo, sólo se que hasta la fecha me ha resultado una tarea un tanto difícil.

Y entonces ¿Ahora que hago? Ahora que mi inspiración ya no es más, que puedo hacer a partir de este momento. Si lo se y ya no espero más de todo esto; sé que mis palabras ya sólo queman en tu mente el pergamino que pensabas almacenar, sé que debería ser yo y no tú quien cargue con la cruz de lo sucedido.

Y ahora que estoy atrapado entre los muros del insomnio y sabiendo que estas cerca no poderte ni hablar. Está bien, respeto tu tristeza y respeto tu andar, ve entonces con cuidado y sin prisa al caminar. Prometo ahora sí, del tema nunca hablar; por adelantado te pido una disculpa pues la mente juega trucos y nos hace recordar y aún entre promesas no podré dejarte de soñar.

Pero descuida, por hoy estás a salvo, pues el insomnio de ésta tonta noche de mi te quiere apartar.