julio 15, 2009

Pude no pensar

Pude haber ido a dormir, pude haber descansado como se suponía debía hacerlo, quise ir soñar con todo lo que no se tiene, con lo que el subconsciente pide a gritos sordos y traduce en aquella delicioso caldo de sueños; pero no, ésta noche aún no terminaba, aún tenía un par de minutos para cerrar mi día con broche de oro, de encontrar una última cosa que hiciera ese día extraordinario. Tomé mi ordenador portátil, lo encendí y entré a mi lista de contactos, virtuales y reales; fue aquí donde mi día acabaría con un completo despliegue de sentimientos.

No encontré a la persona que buscaba con ansias, que a pesar de que yo bien sabía que no estaría, aún así la esperanza continuaba. Me dirigí a un viejo hermano y compañero de grandes batallas (de esas que se llevan a cabo en los campos llenos de mujeres bellas, interminables botellas de licor y siempre con la mejor de la música) y fue este quien, pidiéndome una disculpa de antemano, me envió la liga para entrar a un vídeo. De momento yo pensé que se trataba de una canción de alguna banda española, las cuales el mismo me ha presentado con anterioridad, pero al abrir en una pagina independiente de vídeos y cargándose la barra de progreso me percate de que no era así, comprendí entonces el por que de la disculpa.

Dejo para ustedes entonces lo que encontré en esta noche, que paso de ser ordinaria a ser un mar de lagrimas y recuerdos fatalistas, acompañados respectivamente de esos sentimientos de tu primer rompimiento de secundaria, cuando pensabas que el mundo se terminaba y el cielo te tragaba. Pero ese es tema para algún otro blog. Disfruten:

POEMA 20

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos».

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.


Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.

Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.






2 comentarios:

  1. Ou Man!!! I hate Pablo Neruda. En fin, cosas de la vida. Jorodowsky nos enseñó: si vas a llorar, llora bien y disfruta y aprende de cada una de las lagrimas. Por lo tanto, si es momento de sufrir, sufre mal pedo. Turistazo!!!!!

    ResponderEliminar
  2. No le hagas caso al Xavi. Pablo Neruda hablaba del sufrimiento, sí, pero del sufrimiento del amor, del alma, de los sentimientos. Y tu y yo sabemos que el tipo este nunca ha besado un burro.

    Tu disfruta tu dolor, regodeate en él!!!!
    Echate sal, limon y chile en las heridas. Y no te preocupes, no hay mal que un Road Trip a ponerle unas patadas en la cara a alguien no solucione.

    ResponderEliminar