Estando en una breve, pero muy necesaria escapada hacia el centro de la república me encontré a mi mismo nuevamente; si, definitivamente estaba perdido y lo único que me podía traer de vuelta a este mundo era un viaje como aquellos que había tenido hasta la fecha.
Aquella ciudad tan llena de historia, con sus paredes de cantera y repleta de leyendas, con arquitectura sin igual y gente tan cálida y amable como solo ahí se puede encontrar. Llegué con la lluvia un 21 de Mayo, con la oscuridad de la madrugada y la calma de las horas tempranas de actividad humana, como pude me abrí camino al centro histórico, utilizando transporte publico y de bajo costo, pues el motivo de todo esto era vivir un poco como lo hacen los habitantes locales. Saliendo de los túneles, considerados una de las 13 maravillas dentro de México, y salí exactamente en el mercado, edificio con un alto nivel arquitectónico tanto que pareciera no corresponder la estructura al uso dado y emprendí mi caminata. Tomando fotografías de cuanto pudiera y extasiado como cada ocasión que piso esa ciudad. La Plaza de la Paz, la Catedral, la Universidad de Guanajuato, el Teatro Juarez y el Pipila, observando siempre desde lo alto, entre muchos otros edificios.
Considerada Patrimonio Cultural de la Humanidad, esta ciudad cautiva los ojos y gustos de cuanta gente llega de donde venga y, en mi caso, revive mi amor por la historia y cultura mexicana. Los detalles de este viaje vienen conmigo, así como las experiencias y andares que pude tener.
Después de este fascinante recorrido le llegó su turno a la ciudad de los mil palacios, la ciudad de las peceras y los taxi vochitos, del chemo, churro y garnachas, del transporte colectivo mas eficaz y económico de todo México, de esa capa gris que nos gusta llamar smog y lugar donde todo el capital mexicano es retenido para beneficio de sus ciudadanos; si señores, estoy hablando de la hermosa Ciudad de México, D.F.
Aquí no tuve muchas experiencias, ya que fue un recorrido meramente familiar y con propósitos de "cierre de ciclos", aclaraciones que se necesitaban y desahogos que, el día de hoy, me hacen sentir una persona liberada. Este viaje se caracterizó por la aparición de viejos personajes de mis leyendas urbanas y de mis sueños pasados, aparte de las compras obligadas de recuerdos y antojos personales.
En general, este viaje ha llegado en un momento perfecto, en el que se necesitaban palabras y acciones que no se habían realizado antes, un ligero tour por dos de las ciudades que me han marcado como individuo y que, estoy casi seguro continuaran en mi vida por cuanto tiempo exista. Este viaje llegó como el prólogo al resto de mi vida.
Aquella ciudad tan llena de historia, con sus paredes de cantera y repleta de leyendas, con arquitectura sin igual y gente tan cálida y amable como solo ahí se puede encontrar. Llegué con la lluvia un 21 de Mayo, con la oscuridad de la madrugada y la calma de las horas tempranas de actividad humana, como pude me abrí camino al centro histórico, utilizando transporte publico y de bajo costo, pues el motivo de todo esto era vivir un poco como lo hacen los habitantes locales. Saliendo de los túneles, considerados una de las 13 maravillas dentro de México, y salí exactamente en el mercado, edificio con un alto nivel arquitectónico tanto que pareciera no corresponder la estructura al uso dado y emprendí mi caminata. Tomando fotografías de cuanto pudiera y extasiado como cada ocasión que piso esa ciudad. La Plaza de la Paz, la Catedral, la Universidad de Guanajuato, el Teatro Juarez y el Pipila, observando siempre desde lo alto, entre muchos otros edificios.
Considerada Patrimonio Cultural de la Humanidad, esta ciudad cautiva los ojos y gustos de cuanta gente llega de donde venga y, en mi caso, revive mi amor por la historia y cultura mexicana. Los detalles de este viaje vienen conmigo, así como las experiencias y andares que pude tener.
Después de este fascinante recorrido le llegó su turno a la ciudad de los mil palacios, la ciudad de las peceras y los taxi vochitos, del chemo, churro y garnachas, del transporte colectivo mas eficaz y económico de todo México, de esa capa gris que nos gusta llamar smog y lugar donde todo el capital mexicano es retenido para beneficio de sus ciudadanos; si señores, estoy hablando de la hermosa Ciudad de México, D.F.
Aquí no tuve muchas experiencias, ya que fue un recorrido meramente familiar y con propósitos de "cierre de ciclos", aclaraciones que se necesitaban y desahogos que, el día de hoy, me hacen sentir una persona liberada. Este viaje se caracterizó por la aparición de viejos personajes de mis leyendas urbanas y de mis sueños pasados, aparte de las compras obligadas de recuerdos y antojos personales.
En general, este viaje ha llegado en un momento perfecto, en el que se necesitaban palabras y acciones que no se habían realizado antes, un ligero tour por dos de las ciudades que me han marcado como individuo y que, estoy casi seguro continuaran en mi vida por cuanto tiempo exista. Este viaje llegó como el prólogo al resto de mi vida.

El Prologo del resto de mi vida? Really? Y donde están esos regalos que mencionas: yo como tú mejor amigo solamente recibí un horrible mecate de dos pesos. Muy lindo el post. La Maury mil coqueta y filosófica.....
ResponderEliminarXavier, tu no eres mi mejor amigo!!!
ResponderEliminarY ese mecate es para que ya no te roben carros o se te alejen IT y Jainito!!
Es una bendición chilanga!!
Aparte que querías? Algo "fancy" y no pistear lo que se debe en Monterrey la próxima catorcena???